El Estado de Plata se ganó ese nombre después del período de la fiebre del oro y de la plata a mediados de la década de 1860. Las personas que buscaban minerales llegaron aquí de a miles con la idea de explotar algunas de las minas más grandes y puras del mundo. Cuando las minas se vaciaban por completo, la gente se iba en busca del próximo pueblo. Así es como quedaron cientos de misteriosos pueblos fantasma que aún se pueden visitar hoy día.
Con unas 100 localidades con código postal y más de 600 pueblos fantasma, en Nevada hay más campamentos mineros históricos y pueblos abandonados de la época dorada que ciudades y comunidades realmente pobladas. Averigua dónde están, cómo ir y qué puedes esperar cuando vengas a descubrir lo desconocido.




